Feb 18 2010
Camuflaje en maxilar superior o cirugía
Mihalik,Proffit y Phillips presentaron en artículo muy interesante sobre la estabilidad y las ventajas de los camuflajes en ortodoncia de clases II, comparadas con la cirugía. En principio preguntó a cada paciente si estaban contentos con su tratamiento y tanto unos como otros manifestaban un alto grado de satisfacción.
En su metodología escogió a pacientes con una convexidad facial de 5mm para el tratamiento de camuflaje, de 6 mm para cirugía maxilar superior, de 7,90 mm para una cirugía de adelantamiento mandibular y de 8,93 para ambas cirugías. Determinó muchos más parámetros cefalométricos, pero este puede ser el más interesante para la clínica y diagnóstico. Sorprendentemente no introdujeron parámetros de perfiles como podía ser la línea S, para comprobar lo que sucedería con los cambios con el perfil en el avance e impactación de los maxilares. La conclusión fue que los pacientes con camuflaje presentaban más estabilidad que los tratados con cirugía, ya que alcanzaban recidivas de más de 2mm en un 20%, que casi no ocurría con los tratados con extracciones de premolares. En estos casos lo que se observaba era un aumento de la sobremordida por posible erupción de los incisivos inferiores.
Insitiendo en la cosmética y los perfiles, explicaban Proffit y compañía, que los pacientes con avance mandibular e impactación de maxilar estaban más contentos que los de camuflaje. En estos junto con los de ímpactación maxilar, a pesar que había una cierta pérdida de soporte en los tejidos blandos faciales, no lo notaban manifestando su satisfacción consecuentemente.
Ahora bien, a mi juicio hay algunos parámetros clínicos a valorar que los solamente cefalométricos tanto para camuflaje como para los tipos de cirugía que se pueden presentar dependiendo de ellos. Por ejemplo, si un paciente tiene una nariz pronunciada, plantear un camuflaje se debería más bien a que le asusta la intervención. Los logros serán de posicionamiento de piezas y retención vigilada de por vida, pero si eso es lo que quiere el cliente y nosotros lo mantenemos, ¿tenemos que seguir a Profitt o a esta posibilidad ya que el sistema siempre será caótico? Lo mismo sucede con una nariz correcta y con una línea S que no sea extramadamente negativa. Y el parámetro más importante, no sé si a mi hija la metería en quirófano por esto, ya que como buen padre la veo muy guapa.
Esto lo he podido comprobar en el último artículo del AJODO donde explican un caso de cirugía al que se le dio la opción del camuflaje, pero que escogió la quirúrgica. El problema es que el mentón estaba retruido, pero al adelantarlo con cirugía y mentoplastia se observa que la paciente termina con unos rasgos duros y poco femeninos. Es mi opinión claro porque los que lo realizaron el artículo explican su agrado final con el compromiso estético. Por ello hay que valorar mucho la cirugía en estos casos antes de elegirla libremente, ya que no se trata de lo que digan los parámetros cefalométricos sino que hay que escuchar al cliente antes de padecer el cambio de sistemas estable a caóticos.
Mandibular ‘‘tripod’’ advancement of a Class II
Division 2 deepbite malocclusion
Laura E. Low,a Theodore E. Moore,b Kevin R. Austin,c Richard G. Burton,d Steve D. Marshall,e Karin A. Southard, and Thomas E. Southardg Iowa City, Iowa, Lone Tree, Colo, and Nixa, Mo (Am J Orthod Dentofacial Orthop 2010;137:285-92)
Long-term follow-up of Class II adults treated with orthodontic camouflage: A comparison with orthognathic surgery outcomes
Colin A. Mihalik, DDS, MS,a William R. Proffit, DDS, PhD,b and Ceib Phillips, PhDc Chapel Hill, NC(Am J Orthod Dentofacial Orthop 2003;123:266-78)





























