Jun 24 2010

Ejercicios para mejorar la sonrisa gingival

Publicado por Gilberto Salas en Miofuncionalidad


ExtraÍdo del artículo de M. Polo en AJODO

La sonrisa gingival es una exhibición excesiva de la encía del maxilar superior debida a la hipertonicidad de los músculos comprometidos como son los elevadores del labio, el canino, el zigomático mayor el menor y el depresor del septum nasal. Para corregirla existen varios tratamientos, el quirúrgico, la administración del Botox y la terapia miofuncional. Esta consiste en equilbrar la tonicidad de los músculos no hipertónicos, con masajes, estiramientos y diversos ejercicios para alargar, compensar y mejorar la sonrisa con exceso de encía. La idea es clara, aquellos músculos hipertónicos están acortados y por tanto no tienen capacidad de alargarse y como consecuencia el labio parecerá más corto, con estiramientos se mitiga esa hipertonicidad, compensando la de otros músculos como el risorio.

La ventaja de este tratamiento es que es muy poco invasivo, sin apenas efectos secundarios y mucho más consistente en cuanto recidivas que la administración del Botox por ejemplo. El incoveniente es que los ejercicios se tienen que realizar diariamente durante mucho tiempo, además de pautas de refresco para impedir que el hábito recidive la sonrisa gingival. Este tipo de tratamiento es guiado por el logopeda o terapeuta miofuncional, aunque voy a dar algunas pautas que a los ejercicios que se tienen que realizar para mejorar la sonrisa así como el protocolo.

Este ejercicio es un masaje labial que implica directamente el risorio. Mejora la respuesta propiocptiva además de ejercer algo de presión sobre el orbicular. Hay que hacer los masajes hacia abajo pretediendo alargar el labio a la vez que se relaja.


Con una torunda, siempre centrada porque el descentramiento puede ocasionar el alargamiento
unilateral, se mantiene el sellado labial durante bastente tiempo, lo que estira no solo el risorio sino todos los músculos implicados en la sonrisa gingival como el elevador, canino etc.


Los estiramientos faciales permiten lo mismo que lo anterior, además de otorgar una elasticidad equilbrada a todos los músculos de la sonrisa. Hay que estirar con los dedos por encima del labio inferior y luego hacia afuera en todas direcciones.

Morder el labio, ayudado con estiramientos o masajes también puede ser un ejercicio optativo para este tipo de tratamientos.

El protocolo a seguir es hacerlo todos los días durante tres meses a un año entre 10 minutos y 30 minutos.

Estos ejercicios los hemos sacado de nuestra propia clínica gracias a nuestra mioterapeuta funcional Pilar Pérez.

Para mayor información ver la guía para la reeducación

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Feb 10 2010

Manuel Villa y su campaña contra el Botox

Publicado por Gilberto Salas en General

A raíz de unos comentarios de M. Villa del Consejo General de Dentistas CGD en mi blog, voy a realizar una revisión sobre la eficacia del Botox en el ámbito de la medicina, labor que por otra parte, debería de ser más propia del comité científico del CGD. En mi contestación, intento aportar datos de las revistas que la avalen y no meros exabruptos fruto de los que no tienen argumentos para defenderlos.

El problema surge cuando Manuel Villa realiza unas declaraciones a los medios de comunicación, denunciando  el uso de la toxina botulínica para la sonrisa gingival a la Clínica Planas, porque supone que es un alto riesgo para la salud. Estas declaraciones son consideradas por mí como demagógicas, propias de un oportunismo político con pretensiones de notoriedad, ya que no se sustentan por la actualidad del uso del botox en la comunidad médica internacional, como bien le contesta en El País Rafael Serena responsable del tratamiento.

La sonrisa gingival consiste en una exhibición excesiva de la encía del maxilar superior, que en muchos casos compromete la autoestima estética de quienes la padecen. Se suponen muchos los factores etiológicos, como óseos, musculares, gingivales, pero existe un alto grado de relación entre la hipertonicidad de los músculos elevadores del labio, que implican al elevador común del ala de la nariz y del labio superior, el canino, el zigomático menor, el zigomático mayor y el depresor del septum nasal. Para su tratamiento se ha recurrido en muchos casos a la cirugía. M. Polo describe las técnicas quirúrgicas con sus complicaciones, que a mi juicio, suponen un problema para la persona tratada más que una solución de su sonrisa[1]. Alguna de estas soluciones eran, hasta ahora, las que se practicaban en las clínicas de la dentistería. Con la introducción del botox, estas soluciones quirúrgicas tan radicales, deberían de dejarse al margen en beneficio del consumidor, que es quien las padece.   El Botox es una marca registrada de la toxina botulímica A, cuya acción astiespástica y de parálisis muscular es utilizada para diferentes tratamientos clínicos como son el estrabismo, hipersudoración, blefarospasmo, pacientes de ictus con espasticidad en el brazo, etc. Actualmente el campo de investigación de la aplicación de la toxina botulínica es muy amplio. Por ejemplo, en el tratamiento no quirúrgico de las fisuras anales[2], [3], lesiones de codo[4], distonías de la laringe[5], desordenes gastrointestinales[6], etc. Todos ellos problemas más complicados que el de una sonrisa gingival, lo que demuestra que la investigación para la utilización médica de la toxima botulínica domina todos los campos de la medicina y no solo los elevadores del labio superior.    Ahora bien, ¿hasta qué punto están avanzadas las investigaciones en el campo de la estomatología? Una ligera revisión nos indica que no solamente se está investigando la eficacia de la toxina botulínica en el elevador de labio. Por ejemplo, en las complicaciones de la cirugía parotidea con las alteraciones del gusto, la toxina botulínica ha demostrado su eficacia y seguridad[7]. La reducción del volumen del masetero, donde la solución quirúrgica era el tratamento optativo, se ha visto que con la inyección de botox se consigue una atrofia del mismo con disminución del dolor[8]. En personas con actividad involuntaria de los pterigoideos laterales con incapacidad de protusión y lateralización, fueron tratadas con toxina botulínica mejorando su masticación[9]. Se ha presentado un caso de uso de la toxina botulínica en un problema de severo bruxismo en un paciente con autismo, donde se explica una reducción de la gravedad del problema[10]. Se han presentado otros dos casos tratados con toxina botulínica, con severos desplazamientos del cóndilo de la articulación y clicking con mejoría en la posición del disco[11]Todos estos casos enseñan que la investigación del uso del botox en la dentistería no se limita una simple sonrisa gingival, sino que se aplica a los intentos de resolver problemas de mayor envegadura, lo que supone una gran expectativa en el uso y tratamiento de la toxina. Por tanto, es difícil entender que la toxina botulínica sea tan nociva como Manuel Villa nos pretende hacer creer. Villa habla de fallecimientos y muertes ocasionadas por el Botox, pero no presenta ningún artículo sobre el asuntoLi M, Goldberger BA y Hopkins detallan un caso de muerte por administración de Botox con lidocaína en una mujer con dolor crónico de cuello y espalda . Li M, Goldberger BA, Hopkins C detallan un caso de muerte por administración de botox con lidocaína en una mujer con dolor de espalda y cuello crónico especulando la posibilidad de un choque anafiláctico pero sin asegurar que era debido exclusivamente al Botox (12).La conclusión no es suficiente para considerar al Botox una droga que deba de ser prohibida por un solo caso de anafilaxis. Bastante lejos de la psicosis que nos trasmite M.Villa.     Los estudios sobre la seguridad del Botox en sus diferentes presentaciones en el mercado son abundantes. Niansus presentaba en el 2003 mas mil y pico casos de cosmética de aplicación del botox, aseverando que era si utilización era bastante segura[13]. Ya conocemos los estudios de Polo sobre el asunto, más actualizados en su publicación del 2008[14]. Wieder explica el uso y seguridad del botox está relacionado por el uso clínico y el conocimiento de la anatomía de la zona[15]. Hay muchísmos más artículos que explican la seguridad del botox, pero que inciden que debe de existir un gran conocimiento médico de las implicaciones de la administración de la sustancia, que por otra parte es lo mismo que explica al Agencia de medicamentos de España.    ¿Cómo está el asunto en España sobre la investigación de la toxina botulínica? Hay un artículo publicado que sea donde se explica el uso del Botox, las diferentes marcas registradas en España. El artículo es del 2003 presentado en la Revista de Neurología[16], que es el que se basa la Agencia de medicamentos y productos sanitarios del Ministerio de Sanidad de España. Un solo artículo como referencia, que para nada prohíbe el uso del Botox, sino que especifica que debe de ser administrado por médicos (no por odontólogos y aquí está el problema M. Villa). Ya ha llovido bastante desde la aparición de este artículo en el 2003. Asimismo, existe un trabajo de investigación sobre la rehabilitación del latigazo cervical con toxina botulínica en Pontevedra, pero publicado en una revista inglesa[17].    Seguramente, habrán muchos más artículos sobre el tema, pero no creo que sea labor mía la de explicar al Comité del CGD y menos con la limitación que supone un blog clínico, lo que hay que mostrar a su presidente para que hable con propiedad científica y no desde la improvisación y la demagogia política, con el objetivo de agradar a sus otros titulados.     Y por último, M. Villa tiene que comprender que “la tierra, sin embargo, se mueve”, a pesar de los intentos en desinformar y alarmar a la población, en lugar de explicar los efectos de no ser administrada la toxina botulínica por médicos capacitados para ello, con el equipo adecuado para su utilización, que no son los que los propaga de un modo tan inquietante. 

Un saludo  

Gilberto Salas Abad  

Español de a pie  


[1] Polo M., Botulinum toxin type A in the treatment ofexcessive gingival display, Am J Orthod Dentofacial Orthop 2005;127:214-8

[2]Nelson R.  Non surgical therapy for anal fissure. Cochrane Database Syst Rev 2006[3] Floyd ND, Kondylis L, Kondylis PD, Reilly JC, Chronic anal fissure: 1994 and a decade later–are we doing better? Am J Surg 2006; 191:344-8

[4] Pandyan AD, Vuadens P, van Wijck FM, Stark S, Johnson GR, Barnes MP, Are we underestimating the clinical efficacy of botulinum toxin (type A)? Quantifying changes in spasticity, strength and upper limb function after injections of Botox to the elbow flexors in a unilateral stroke population,.Clin Rehabil 2002; 16:654-60[5] Yin S, Stucker FJ, Nathan CO, Clinical application of botulinum toxin in otolaryngology, head and neck practice (brief review), J La State Med Soc 2001; 153:92-7.

[6] Zepeda-Gómez S, Valdovinos-Díaz MA, Usefulness of botulinum toxin in gastrointestinal disordersRev Gastroenterol Mex ; 67:126-33

[7]Eckardt A, Kuettner C,  Treatment of gustatory sweating (Frey’s syndrome) with botulinum toxin A, Head Neck 2003; 25:624-8

 [8] Rijsdijk BA, van ES RJ, Zonneveld FW, Steenks MH, Koole R, Botulinum toxin type A treatment of cosmetically disturbing masseteric hypertrophy], Ned Tijdschr Geneeskd 1998; 142:529-32.

[9] Møller E, Bakke M, Dalager T, Werdelin LM, Oromandibular dystonia involving the lateral pterygoid muscles: four cases with different complexity., Mov Disord 2007; 22:785-90

.[10]Monroy PG, da Fonseca MA,  The use of botulinum toxin-a in the treatment of severe bruxism in a patient with autism: a case report., Spec Care Dentist ; 26:37

-[11]Bakke M, Møller E, Werdelin LM, Dalager T, Kitai N, Kreiborg S, Treatment of severe temporomandibular joint clicking with botulinum toxin in the lateral pterygoid muscle in two cases of anterior disc displacement., Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod 2005; 100:693-70 [12]Li M, Goldberger BA, Hopkins C, Fatal case of BOTOX-related anaphylaxis?, J Forensic Sci 2005; 50:169-72

[13] Niamtu J, Botulinum toxin A: a review of 1,085 oral and maxillofacial patient treatments. J Oral Maxillofac Surg 2003; 61:317-24

.[14] Mario Polo, Botulinum toxin type A (Botox) for the neuromuscular correction of excessive gingival display on smiling (gummy smile), American Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics 
February 2008 (Vol. 133, Issue 2, Pages 195-203)

 [15] Wieder JM, Moy RL, Understanding botulinum toxin. Surgical anatomy of the frown, forehead, and periocular region, Dermatol Surg 1998; 24:1172-4

.[16] Beseler-Soto B, Sánchez-Palomares M, Santos-Serrano L, Landa-Rivera L, Sanantonio-Valdearcos F, Paricio-Talayero JM, Iatrogenic botulism: a complication to be taken into account in the treatment of child spasticity, Rev Neurol ; 37:444

[17] Juan F, Use of botulinum toxin-A for musculoskeletal pain in patients with whiplash associated disorders, BMC Musculoskelet Disord 2004; 5:

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Feb 19 2009

Más sobre toxina botulínica

Publicado por Gilberto Salas en Perspectivas

No he podido comprender por qué razón el CGD inició una campaña contra los médicos estéticos sobre el uso de toxina botulínica para corregir la sonrisa gingival. En el The Angle Orthodontist de enero también aparece otro artículo recomendando su utilización para corregirla. Me sorprende tantísimo esta acción que no sé que pensar. Paso el abstract

Surface Anatomy of the Lip Elevator Muscles for the Treatment of GummySmile Using Botulinum ToxinWoo-Sang Hwanga; Mi-Sun Hurb; Kyung-Seok Huc; Wu-Chul Songd; Ki-Seok Kohe;Hyoung-Seon Baikf; Seong-Taek Kimg; Hee-Jin Kimh*; Kee-Joon Leei*

ABSTRACT
Objective: To propose a safe and reproducible injection point for botulinum toxin-A (BTX-A) asa supplementary method for the treatment of gummy smile, as determined by assessment of themorphologic characteristics of three lip elevator muscles.Materials and Methods: A total of 50 hemi-faces from 25 adult cadavers (male 13, female 12;ages, 47 to 88 years) were used in this study. Topographic relations and the directions of the lipelevator muscles (ie, levator labii superioris [LLS], levator labii superioris alaeque nasi [LLSAN],and zygomaticus minor [ZMi]), were investigated. Possible injection points were examined throughthe study of predetermined surface landmarks.Results: The insertion of the LLS was covered partially or entirely by the LLSAN and the ZMi, andthe three muscles converged on the area lateral to the ala. The mean angle between the facial midline and each muscle vector was 25.8  4.8 degrees for the LLS, 55.7  6.4 degrees for theZMi, and 20.2  3.2 degrees for the LLSAN; no significant differences were noted between maleand female subjects or between left and right sides. The three vectors passed near a triangularregion formed by three surface landmarks. The center of this triangle, named the ‘‘Yonsei point’’,was suggested as an appropriate injection point for BTX-A. The clinical effectiveness of the injection point was demonstrated in selected cases with or without orthodontic treatment.Conclusions: Under careful case selection, BTX-A may be an effective treatment alternative for patients with excessive gingival display caused by hyperactive lip elevator muscles. (Angle Orthod.2009;79:70–77.)
KEY WORDS: Injection point; Botulinum toxin; Lip elevator muscles; Gummy smile

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Ene 29 2009

Sobre el Botox y el CGD

Publicado por Gilberto Salas en General


Sonrisa gingival tratada con Botox. Extraído del artículo de Mario Polo

Acabo de leer una noticia en El País donde el consejo general de dentistas denuncia a la Clínica Planas sobre el uso ilegal del Botox para solucionar problemas de sonrisa gingival. 

Espero que no sea cierta la noticia o esté equivocada o tergiversada, ya que el CGD lleva las de perder. En el AJO de febrero del 2008 Mario Polo dentista portorriqueño, presenta un trabajo bastante contundente sobre el tema, con muchas fotos, explicaciones etc. Además en la polémica posterior con Joe Niamtu, ortodoncista de Virginia, le da más o menos la razón, ya que este también ha publicado mucho sobre el tema.

No comprendo estas ingerencias de los organismos y monopolios en contra del cliente y en beneficio de no sé que intereses, cuando hay muchos mayores problemas, para no proporcionar al cliente lo que pide. Si hay algún problema están los juzgados para solucionarlo, pero entre el cliente insatisfecho y la empresa que proporciona el servicio.

El artículo de Mario Polo cumple con los parámetros para ser publicado por una revista científica. Mario entiende la ortodoncia desde la clasificación china y no desde los dogmas impuestos por monopolios colegiales, que no defienden al cliente sino a intereses propios. Es una diferente manera de pensar y aparecen de nuevo los inquisidores. Esperemos que la noticia no sea tal y como la presenta El País, que si es así rectifico, pero me temo que será cierta.

El artículo de Mario Polo de Puerto Rico

Botulinum toxin type A (Botox) for the neuromuscular correction of excessive gingival display on smiling (gummy smile) Mario PoloAmerican Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics February 2008 (Vol. 133, Issue 2, Pages 195-203 

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