Feb 28 2010
La deglución atípica y la ortodoncia

A-Lengua sobre los dientes (100 gramos de fuerza) B-Lengua con fuerza cero gramos
El funcionamiento de los músculos orofaciales influye en el desarrollo craneofacial. Los años de crecimiento son los más importantes ya que en el curso de los mismos el adoptar hábitos correctos contribuye a un crecimiento adecuado. La realización de hábitos no deseables como la deglución infantil o la respiración bucal conduce inexorablemente a problemas dentomaxilares en el niño y en el adulto. Debido al destete prematuro en la sociedad moderna, más el problema añadido de la falta de tonicidad de los músculos implicados en la masticación, la lengua ha adquirido un protagonismo fundamental, siendo la causa fundamental del 94% de las malformaciones oclusales, es decir, de los problemas que conciernen a la ortodoncia.
He aquí la importancia de conseguir un equilibrio muscular y una función adecuada, por su impacto en el buen desarrollo y en la estabilidad en el tratamiento. Si los hábitos musculares inadecuados están presentes en el transcurso del tratamiento ortodóncico, la maloclusión no puede ser restablecida correctamente y el fracaso estará ligado al complejo muscular orofacial desviado. También será causa de recidivas, es decir, que a pesar de llegar a buen término en el tratamiento, un complejo miofacial no rehabilitado puede dar lugar a recaídas de la oclusión. Entonces la relación de la terapia miofuncional con la ortodoncia se establece, ante la necesidad de rehabilitar las disfunciones neuromusculares de la deglución, la articulación de fonemas, la respiración, la posición de reposo y de función de la boca, la masticación, y en definitiva la actividad muscular bucofacial.
El profesional de terapia miofuncional realiza un plan de tratamiento conjunto con el ortodoncista con el objetivo de conseguir educar la musculatura para que las piezas dentarias se sitúen en la línea de fuerzas cero. Esta es aquella en la que las fuerzas labiales y de las mejillas quedan anuladas por las fuerzas linguales obteniéndose la posición más fisiológica y estable. Para alcanzar estos objetivos es necesaria el tratamiento de las alteraciones, así como la eliminación de parafunciones y un tratamiento adecuado, además de las afecciones otorrinolaringológicas o respiratorias. De esta forma no sólo se realiza un tratamiento etiológico, sino también preventivo y de control de recidivas después de realizadas las correcciones ortodóncicas.
En la deglución infantil la lengua se coloca entre las crestas alveolares y entra en contacto con el labio inferior, mientras que los labios se contraen fuertemente junto con toda la musculatura perilabial. La lengua queda apoyada su punta en los bordes dentarios de los incisivos, empujando hacia delante con una fuerza del orden de 100 g/cm2. Este tipo de deglución persiste en el adulto, ya que se ha comprobado que el tipo de vida de la sociedad moderna favorece este tipo de deglución, llamada atípica, incrementada por la respiración torácica. El problema no remite de manera espontánea, por lo que precisa alguna forma de Terapia Miofuncional.
Los pacientes en tratamiento de ortodoncia necesitarían de una reeducación miofuncional, debido a que la nueva forma de la boca compromete una nueva función de las estructuras musculares oro-faciales. Por eso se debe hacer hincapié en la realización de algún tipo de terapia miofuncional durante la fase activa o pasiva del tratamiento ortodóncico.












