Ene 31 2010
¿Cambio de paradigma?

Dice Kuhn que un cambio de paradigma, dentro de una disciplina científica, sucede cuando este ha dejado de funcionar adecuadamente. Surge una revolución científica dentro de ese campo, debido a la aparición de nuevas publicaciones científicas que disputan el paradigma tradicional, que se van aglutinando para formar un nuevo paradigma con nuevas teorías, ofreciendo mejores resultados experimentales.
El paradigma científico de la ortodoncia se basa en tres aspectos. El primero es filosófico, que son los constructos creados por Angle para clasificar los problemas de las maloclusiones dentarias, con el objetivo de señalar la naturaleza de una realidad. El segundo es sociológico, que consiste en las relaciones internas y externas de la comunidad de estudiosos de la ortodoncia, donde desarrollan las líneas de investigación, publicaciones, congresos, etc., que caracterizan a cada paradigma, prevaleciendo la clasificación de Angle. El tercero es el aspecto puramente científico del paradigma, ligado a los problemas resueltos que son explicados, donde todos los problemas de la ortodoncia se basan en la eficacia para resolver, de un modo estable, los constructos filosóficos de la realidad teórica diseñada por Angle.
Los intentos de solucionar las anomalías dentro del paradigma de la ortodoncia se han limitado a la revisión de la efectividad de la clasificación de Angle por parte de M. Katz en 1992 y de R. Snyder y L. Jerrold en 2007, concluyendo que si bien la clasificación de Angle no estaba bien utilizada en todos sus aspectos de relaciones molares, era improbable que hubiera un cambio en esencia, necesitándose un desarrollo más exhaustivo de los aspectos concretos de la clasificación.
El paradigma actual de la ortodoncia describe que las anomalías dentarias diagnosticadas dentro de los constructos filosóficos de Angle, tienen el objetivo de transformar un sistema clasificado de maloclusión en otro sistema estable, asimismo construido filosóficamente dentro de los parámetros ideales que propuso Angle. La ortodoncia consiste en que, por medio de unas técnicas experimentales se logre que un sistema clasificado como caótico, por la anomalías dentarias de Angle, se transformen en un sistema estable. El ortodoncista introyecta el objetivo ideal de alcanzar un sistema estable de la clasificación del paradigma actual, con lo que todo su armamentarium irá encaminado a alcanzar el constructo filosófico ideal idealizado por Angle. Pero la realidad es que el único sistema estable en la ortodoncia es la anomalía dentaria, ya que los dientes han alcanzado su estado de equilibrio. Los únicos dientes estables son los que no se han movido por las técnicas de ortodoncia. En realidad más que ortodoncistas somos “caodoncistas”.
La clasificación de Angle no tiene ningún sentido, salvo el de ser un parámetro más para desarrollar un protocolo de acción. Cuando viene un paciente/cliente a nuestras consultas el ortodoncista del viejo paradigma diagnosticará una maloclusión dentaria en base a la clasificación de Angle para proporcionar un sistema estable permanente e ideal. Pero el ortodoncista del nuevo paradigma, el caodoncista, comprende que el sistema en equilibrio es el de los dientes apiñados y la misión será que ese sistema estable y que no se mueve sea lo menos inestable posible, dentro de la realidad caótica del sistema final, que es que los dientes movidos por ortodoncia nunca son estables.
Por ese motivo, la clasificación de Angle ya no tiene mucho sentido y su aspecto filosófico deja paso al aspecto sociológico más interactivo, lo que de verdad preocupa a la gente. A nuestros clientes no les preocupa que la clase I de Angle sea un milímetro más distal o menos en su relación cúspide fosa. A ellos les interesa mejorar su perfil, la sonrisa gingival, la línea de sonrisa lo más natural posible, que su mordida sea funcional, que los dientes permanezcan rectos, dentro de la tendencia al caos y que en líneas generales su estética mejore y sea agradable para las personas de su entorno.
Por tanto, para empezar un cambio de paradigma habría que diagnosticar los problemas de ortodoncia como sistemas estables, que se transformarán en inestables por la acción ortodóntica y que nuestra misión será encontrar un equilibrio entre un sistema estable e inestable, que es la definición de un sistema caótico. El buen resultado de un tratamiento de ortodoncia será alcanzar un sistema caótico antes que un sistema inestable. Por otro lado, si la clasificación de Angle no tiene sentido por lo caótico del sistema, lo racional sería enfatizar los esfuerzos de las líneas investigadoras de lo que requiere la gente que acude al ortodoncista. De todas formas, se puede comprobar que estas líneas empiezan a cambiar por la multitud de estudios sobre el perfil, la línea media, la línea de sonrisa que aparecen en las publicaciones científicas. El próximo paso es otorgar a Angle un lugar prominente en la historia de la ciencia ortodóntica, reconociendo la labor del progreso dentro de un programa de investigación histórica, pero que deja su lugar para un cambio de paradigma. A mi modo de ver el nuevo paradigma ya ha comenzado.