Inicio la categoría Archivo donde pondré los artículos que me han influido y modificado mi pensamiento sobre la práctica clínica de la ortodoncia, aquí en mi presura, que es mi empresa.
Uno de los grandes problemas que he tenido en mi práctica diaria ha sido el tratamiento de las clases II. En teoría es muy fácil, pero en la práctica entran en juego muchas variables, que no podemos manejar. En principio, uno de los axiomas que se usaban hace 30 años era el tratamiento precoz de las clases II dividido en dos fases. La idea consistía en diagnosticar un paciente en su maduración ósea y comenzar un tratamiento de dos fases, que empezaba a los nueve años aproximadamente. En aquel entonces o se colocaba una tracción extraoral de tiro cervical, que poco a poco iba distalando los molares hasta llegar a la corrección de la Clase II o a esto se le agregaba un embandado de incisivos anteriores, lo que se llamaba un 2×4, para corregir en bloque el problema. Los primeros meses el resultado era espectacular, pero una vez que se comenzaba una fase de descanso con cualquier tipo de retención, empezaba la recidiva. Aunque se hubiera corregido la Clase II había que volver a empezar en la segunda fase. La solución entonces era que llevara la TEX, no solo el año y medio de la primera fase, sino la fase de descanso y la segunda fase. ¡Criaturita de Dios, pero cómo has aguantado tanto tiempo el aparato! me admiro y pregunto ahora. En total el pobre chaval había llevado la “antena del canal+” más de cinco años y si había algún problema todavía le decía “es que no has llevado el aparato”. No sé cómo ninguno de esos chavales me ha mandado a donde tenía que ser.
Ni con el arco ese de Nanda para el tto precoz ni los distaladores ni nada de nada, al final volvíamos a empezar. Pero parece que es necesario leer algo sólido, para confirmar lo que intuía desde hace mucho tiempo. Desde hace 6-8 años es raro que empiece dos fases en una Clase II, y el artículo de Tulloch y Proffit me lo confirmó. En este ensayo, que introduce bastantes variables, como diferentes brackets, slots, ortodocistas con diferentes habilidades y años de experiencia, concluye que no hay diferenciasventajas o mejoras si se realiza un tratamiento de Clase II con una fase o con dos. Sus resultados avisan que no son concluyentes en todos los casos, porque hay algunos factores de indicación clínica propia e individual. Pero en overjet de 7mm o mayores, sin asimetrías y con alturas más o menos normales, no disminuyen la proporción de extracciones y cirugía si se realiza una o dos fases. A pesar de ser un mago esto me alivia. Un poco contradictorio ¿no?
Outcomes in a 2-phase randomized clinical
trial of early Class II treatment
J. F. Camilla Tulloch, BDS, FDS, DOrth,a William R. Proffit, DDS, PhD,b and Ceib Phillips, PhD, MPHcChapel Hill, NC
In a 2-phased, parallel, randomized trial of early (preadolescent) versus later (adolescent) treatment for children with severe (7 mm overjet) Class II malocclusions who initially were developmentally at least a year before their peak pubertal growth, favorable growth changes were observed in about 75% of those receiving early treatment with either a headgear or a functional appliance. After a second phase of fixed appliance treatment for both the previously treated children and the untreated controls, however, early treatment had little effect on the subsequent treatment outcomes measured as skeletal change, alignment, and occlusion of the teeth, or length and complexity of treatment. The differences created between the treated children and untreated control group by phase 1 treatment before adolescence disappeared when both groups received comprehensive fixed appliance treatment during adolescence. This suggests that 2-phase treatment started before adolescence in the mixed dentition might be no more clinically effective than 1-phase treatment started during adolescence in the early permanent dentition. Early treatment also appears to be less efficient, in that it produced no reduction in the average time a child is in fixed appliances during a second stage of treatment, and it did not decrease the proportion of complex treatments involving extractions or orthognathic surgery. (Am J Orthod Dentofacial Orthop 2004;125:657-67)